Coloca la leche descremada en un olla y calienta con fuego, hasta que empiece a hervir.
Luego, viértela en el recipiente de vidrio o plástico con el frasco de yogurt comercial y revuelves hasta que no queden grumos.
Cubre el recipiente con el papel antiadherente o una tapa y envuelve este con el paño y por último la bolsa de plástico, con un amarre sencillo.
Déjalo reposar por 24 horas, colocándolo dentro de un lugar estable, en donde se mantenga la temperatura y sea seco, por ejemplo tu horno sin temperatura o un gabinete de tu cocina, para favorecer el proceso de fermentación necesario.
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